miércoles, 16 de enero de 2013

Afirmación para Abrirse a Todo lo Bueno

Me abro a recibir todo lo bueno y maravilloso que el Universo tiene para mí. Agradezco a la vida todo lo que tengo y lo que me ofrece. Me abro a recibir el perfecto aprendizaje que la vida me lega con humildad y amor. El trabajo que busco está esperando por mí, voy por él ¡ya es mío!. Disfruto de mi trabajo. Soy parte del todo y merezco el éxito en mi vida. Yo soy un ser completo y seguro de mi mismo/a. Me abro a recibir cada vez más beneficios de cada cosa que emprendo. La claridad de mis actos me conecta directamente con el éxito. Yo soy el ser que quiero ser. Yo cuanto más protagonizo mi éxito más amado/a me siento. Cuanto más creo en mi proceso más apoyo doy a otros. Yo decreto que en mi vida y en mi mundo, todo está bien. Todo lo que ocurre a mi alrededor es perfecto porque el universo así lo prevé. Lo importante no es lo que sucede, sino como lo percibo… y lo que hago con ello. Soy una persona segura y firme en mi trabajo, en mis decisiones y en mi capacidad de amar; el resto se fortalece solo. Sé aceptar mis fallos, por eso aprendo de ellos y no repito errores. Cuando yo cambio, el mundo cambiara conmigo. Soy la persona adulta responsable que crea sus propias realidades. Estoy siempre abierta al cambio y a las maravillosas oportunidades que trae. Soy el/la receptor perfecto/ra del verdadero aprendizaje que me abro a recibir. Se expresar tanto mi dolor como mi alegría y esa es mi perfecta conexión con el poder. Amar lo que hago siempre es altamente productivo. Para mí el amor es lo que enriquece la vida. Soy capaz de hacer todo lo que me propongo. Cada vez que yo soy quien quiero ser más feliz me siento. Soy la expresión de mi verdad inconsciente en cada palabra y en cada gesto de mi ser. Cuando más me agradezco estar en mi propósito más completo/a me siento. Cuanto más conozco el ser completo que soy más libre y seguro/a me siento. Cuanto más coherente soy más claro/a y firme me siento. Cuando más servicio brindo a otros, más amor recibo del universo en sus múltiples manifestaciones. Porque soy dueño/a de lo que pienso, soy responsable por lo que creo. Nací para conseguir lo que deseo. Cuanto más conozco mis procesos internos más cambios puedo operar en mi vida. Vivir, es reconocer mis cualidades y evolucionar mi poder creador en todo lo que emprendo. Decido reafirmar la creación para aceptar gustoso/a lo que realmente soy. Soy un ser creativo. Soy el ser completo que quiero ser. Decido purificar permanentemente mi vida con el perdón. Todos mis sueños son realmente posibles y trabajo para lograrlos. Soy la expresión exacta de lo que por mi boca sale. Decido que día tras día soy más feliz. Yo soy el/la creador/a permanente de mi realidad. Yo decido rescribir mi historia desde mi poder interior. Soy quien atrae las relaciones perfectas para mi evolución. Al sanar mi relación conmigo mejoro notablemente mis relaciones (familiares, de pareja, amistad Y/o laborales). Soy el factor decisivo para el cambio favorable de mi entorno. Decido el cambio nada se resiste a la felicidad. Me amo y acepto profundamente tal y como soy. Creo mis propias realidades y estoy en paz con el universo. 

lunes, 14 de enero de 2013

Sobre la felicidad...


Aquí tenemos 40 consejos para ser feliz. Son realistas, sensatos y gratuitos, todos los podemos realizar y sus resultados pueden ser mágicos. ¿Lo intentamos?.
  1. Camina de 10 a 30 minutos todos los días. Mientras camina, sonríe
  2. Siéntate en silencio por lo menos 10 minutos cada día. Enciérrate si es necesario
  3. Escucha buena música  todos los días, es auténtico alimento para el espíritu
  4. Al levantarte en la mañana di lo siguiente: Mi propósito hoy es …
  5. Vive con las 3 “E”: Energía, Entusiasmo y Empatía
  6. Juega más juegos que el año pasado
  7. Lee más libros que el año pasado
  8. Mira al cielo al menos una vez al día, date cuenta de la majestuosidad del mundo que te rodea
  9. Sueña más mientras estás despiert@
  10. Come más alimentos que crezcan en los árboles y en las plantas y menos alimentos que sean manufacturados en plantas industriales o que requieran un sacrificio
  11. Come arándanos y nueces. Toma té verde, mucha agua y una copa de vino al día (asegúrate de brindar con ella por algo hermoso de lo mucho que hay en tu vida y, de ser posible, hazlo en compañía de quien amas)
  12. Trata de hacer reír a por lo menos 3 personas cada  día
  13. Elimina el desorden de tu casa, tu auto y tu escritorio y deja que nueva energía fluya en tu vida
  14. No gastes tu precioso tiempo en chismes, cosas del  pasado, pensamientos negativos o cosas fuera de tu control. Mejor invierte tu energía en lo positivo del presente
  15. Date cuenta que la vida es una escuela y tú estás aquí para aprender. Los problemas son lecciones que van y vienen, lo que aprendes de estos es para toda la vida
  16. Desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendigo
  17. Sonríe y ríe más
  18. No dejes pasar la oportunidad de abrazar a quien aprecias
  19. La vida es muy corta como para desperdiciar el tiempo odiando a alguien
  20. No te tomes a ti mismo tan en serio. Nadie más lo hace
  21. No tienes que ganar cada discusión. Acepta que no estás de acuerdo y aprende del (de la) otr@
  22. Estate en paz con tu pasado, así no arruinará tu presente
  23. No compares tu vida con la de otros. No tienes idea del camino que ellos han andado en la vida
  24. Nadie está a cargo de tu felicidad excepto tu mismo
  25. Recuerda que tu no tienes el control de todo lo que te sucede, pero sí de lo que haces con ello
  26. Aprende algo nuevo cada día
  27. Lo que la demás gente piense de ti no es de tu incumbencia
  28. Aprecia tu cuerpo y disfrútalo
  29. No importa que tan buena o mala sea la situación, ésta cambiará
  30. Tu trabajo no se ocupará de ti cuando estés enfermo. Tus amigos sí lo harán. Mantente en contacto con ellos.
  31. Desecha cualquier cosa que no sea útil, bonita  o divertida
  32. La envidia es una pérdida de tiempo. Tu ya tienes todo lo que necesitas
  33. Lo mejor está aún por venir
  34. No importa cómo te sientas, levántate, vístete y asiste
  35. Ten sexo maravilloso, siempre con plenitud de tu ser
  36. Llama a tus familiares con frecuencia y mándales correos diciéndoles: ¡estoy pensando en ti!
  37. Cada noche antes de acostarse di lo siguiente: Doy gracias por … Hoy logré o conseguí …
  38. Recuerda que estás demasiado bendecido como para estar estresado
  39. Disfruta del viaje. Sólo tienes una oportunidad, sácale el mayor provecho
  40. Envía este mensaje a quien te importa
Os animo a ponerlo en práctica...
*Nota: extraído de www.elblogalternativo.com

jueves, 10 de enero de 2013

No somos nuestra mente...Eckhart Tolle


Aquí tenéis un texto extraído del libro "Prácticando el poder del ahora" de Eckhart Tolle, espero que lo disfrutéis y os anime a ese conocimiento interior que nos ayuda a descubrir quienes somos.


LIBÉRATE DE TU MENTE
La buena nueva es que puedes liberarte de tu mente, que es la única verdadera liberación. Y puedes dar el primer paso ahora mismo.
Empieza por escuchar la voz que habla dentro de tu cabeza, y hazlo tan frecuentemente como puedas. Presta una atención especial a cualquier patrón de pensamiento repetitivo, a esos viejos discos de gramófono que pueden haber estado dando vueltas en tu cabeza durante años.
Esto es lo que llamo «observar al pensador», que es otra manera de decir: escucha la voz dentro de tu cabeza, mantente allí como presencia que atestigua.
Cuando escuches la voz, hazlo imparcialmente. Es decir, no juzgues. No juzgues ni condenes lo que oyes, porque eso significaría que la misma voz ha vuelto a entrar por la puerta de atrás.
Pronto te darás cuenta de esto: la voz está allí y yo estoy aquí, observándola. Esta comprensión Yo soy, esta sensación de tu propia presencia, no es un pensamiento. Surge de más allá de la mente.

Así, cuando escuchas un pensamiento, no sólo eres consciente del pensamiento, sino también de ti mismo como testigo del pensamiento. Ha hecho su aparición una nueva dimensión de conciencia.
Cuando escuchas el pensamiento, sientes como si hubiera una presencia consciente —tu yo profundo— por debajo o detrás de él. De este modo el pensamiento pierde su poder sobre ti y se disuelve rápidamente, porque ya no energetizas tu mente mediante la identificación con ella. Es el principio del fin del pensamiento compulsivo e involuntario.
Cuando el pensamiento se aquieta, experimentas una discontinuidad en la corriente mental, una brecha de «no-mente». Al principio las brechas serán cortas, tal vez duren unos segundos, pero gradualmente se irán prolongando. Cuando ocurren estas discontinuidades, sientes cierta quietud y paz dentro de ti. Es el principio del estado natural de sentirte unido al Ser, generalmente nublado por la mente.
Con la práctica, la sensación de quietud y de paz se va ahondando. De hecho, esa profundidad no tiene fin. También sentirás una sutil emanación de alegría elevándose desde lo más hondo de ti: la alegría de Ser.
En este estado de conexión interna estás mucho más alerta, más despierto que en el estado de identificación mental. Estás plenamente presente. Y también se eleva la frecuencia vibratoria del campo energético que da vida al cuerpo físico.
A medida que profundizas en este reino de la no-mente, como a veces se le denomina en Oriente, vas alcanzando el estado de conciencia pura. En ese estado sientes tu propia presencia con tal intensidad y alegría que, en comparación, todo pensamiento, toda emoción, tu cuerpo físico y todo el mundo externo se vuelven relativamente insignificantes. Sin embargo, no es un estado de egoísmo, sino de desprendimiento y generosidad. Te lleva más allá de lo que pensabas que era «tu identidad». Esa presencia es esencialmente tú, y al mismo tiempo es inconcebiblemente mayor que tú.
En lugar de «observar al pensador», también puedes crear una apertura en la corriente mental por el simple hecho de dirigir el foco de tu atención al ahora. Basta con que te hagas intensamente consciente del momento presente.
Esto es algo por demás satisfactorio. De este modo retiras la conciencia de tu actividad mental y creas una brecha sin mente en la que estás muy alerta y consciente, pero no piensas. Ésta es la esencia de la meditación.

En tu vida cotidiana puedes practicar esto tomando cualquier actividad rutinaria, que habitualmente sólo es un medio para un fin, y darle toda tu atención para que se convierta en un fin en sí misma.
Por ejemplo, cada vez que subas o bajes las escaleras en tu casa o en tu puesto de trabajo, presta mucha atención a cada escalón, a cada movimiento, incluso a tu respiración. Mantente totalmente presente.
O cuando te laves las manos, presta atención a todas las percepciones sensoriales asociadas con esa actividad: el sonido y la sensación del agua, el movimiento de tus manos, el aroma del jabón, etc.
O cuando entres en tu coche, después de cerrar la puerta, detente durante unos segundos y observa el flujo de tu respiración. Toma conciencia de una silenciosa pero intensa sensación de presencia.
Hay un criterio que te permite medir el éxito logrado en esta práctica: el grado de paz que sientas en tu interior.
El paso más vital en tu camino hacia la iluminación es éste: aprende a no identificarte con tu mente. Cada vez que creas una apertura en el flujo mental, la luz de tu conciencia se fortalece.
Puede que un día te sorprendas sonriendo a la voz que suena en tu cabeza como sonreirías a las travesuras de un niño. Esto significa que has dejado de tomarte el contenido de tu mente tan en serio, y que tu sentido de identidad ya no depende de él.
                                                                                                                  Eckhart Tolle

Para aquellos que queráis profundizar en este libro, aquí teneéis un enlace para descargarlo completo en PDF:
http://academic.uprm.edu/dpesante/docs-apicultura/practicando_el_poder_del_ahora.PDF

Os dejo con un seminario de E. Tolle,  es todo un privilegio poder escucharlo, para todos aquellos que os aventuréis a verlo...espero que lo disfrutéis!


jueves, 3 de enero de 2013

Las alas son para volar...por Jorge Bucay

...Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
- Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, me parece que sería penoso que te limitaras a caminar, teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
- Pero yo no sé volar - contestó el hijo.
- Es verdad... - dijo el padre y caminando lo llevó hasta el borde del abismo en la montaña.
- Ves, hijo, este es el vacío. Cuando quieras volar vas a pararte aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y extendiendo las alas, volarás.
El hijo dudó:
- ¿Y si me caigo?
- Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que te harán más fuerte para el siguiente intento - contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente le dijeron:
- ¿Estás loco? ¿Para qué? Tu viejo está medio zafado... ¿Qué vas a buscar volando? ¿Por qué no te dejas de pavadas? ¿Quién necesita volar?
Los más amigos le aconsejaron:
- ¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?
El joven escuchó el consejo de quienes lo querían. Subió a la copa de un árbol y, con coraje, saltó... Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero igual se precipitó a tierra...
Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre:
- ¡Me mentiste! No puedo volar. Probé y ¡mira el golpe que me di! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.
- Hijo mío - dijo el padre - Para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen. Es como para tirarse en un paracaídas, necesitas cierta altura antes de saltar.
Para volar hay que empezar corriendo riesgos.
Si no quieres, quizás lo mejor sea resignarse y seguir caminando para siempre.

viernes, 28 de diciembre de 2012

¿CUÁLES SON ESAS FALSAS CREENCIAS QUE TE APARTAN DE LA FELICIDAD? por Anthony De Mello



Veamos algunas. Por ejemplo, ésta: "No puedes ser feliz sin las cosas a las que estás apegado y que tanto estimas". Falso. No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para ser feliz. Piensa en ello durante un minuto... La razón por la que eres infeliz es porque no dejas de pensar en lo que no tienes, en lugar de pensar más bien en lo que tienes en este momento.

O esta otra: "La felicidad es cosa del futuro". No es cierto. Tú eres feliz aquí y ahora; pero no lo sabes. Porque tus falsas creencias y tu manera deformada de percibir las cosas te han llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades y de una serie de "juegos" que has sido "programado" para jugar. Si lograras ver a través de toda esa maraña, comprobarías que eres feliz... y no lo sabes.

Otra falsa creencia: "La felicidad te sobrevendrá cuando logres cambiar la situación en que te encuentras y a las personas que te rodean". Tampoco es cierto. Estás derrochando estúpidamente un montón de energías tratando de cambiar el mundo. Si tu vocación en la vida es la de cambiar el mundo. ¡Adelante, cámbialo!; pero no abrigues la ilusión de que así lograrás ser feliz. Lo que te hace feliz o desdichado no es el mundo ni las personas que te rodean, sino los pensamientos que albergas en tu mente. Tan absurdo es buscar la felicidad en el mundo exterior a uno mismo como buscar un nido de águilas en el fondo del mar. Por eso, si lo que buscas es la felicidad, ya puedes dejar de malgastar tus energías tratando de remediar tu calvicie, o de conseguir una figura atractiva, o de cambiar de casa, de trabajo, de comunidad, de forma de vivir o incluso de personalidad. ¿No te das cuenta de que podrías cambiar todo eso, tener la mejor de las apariencias, la más encantadora personalidad, vivir en el lugar más hermoso del mundo... y, a pesar de ello, seguir siendo infeliz? En el fondo, tú sabes que esto es cierto; sin embargo, te empeñas en derrochar esfuerzos y energías tratando de obtener lo que sabes muy bien que no puede hacerte feliz.

Y otra falsa creencia más: "Si se realizan todos tus deseos, serás feliz". También esto es absolutamente falso. De hecho, son precisamente esos deseos los que te hacen vivir tenso, frustrado, nervioso, inseguro y lleno de miedos. Haz una lista de todos tus apegos y deseos, y a cada uno de ellos dile estas palabras: "En el fondo de mi corazón, sé que aunque te obtenga no alcanzaré la felicidad". Reflexiona sobre la verdad que encierran estas palabras. Lo más que puede proporcionarte el cumplimiento de un deseo es un instante de placer y de emoción. Y no hay que confundir eso con la felicidad.

¿Qué es entonces, la felicidad? Muy pocas personas lo saben, y nadie puede decírtelo, porque la felicidad no puede ser descrita. ¿Acaso puedes describir lo que es la luz a una persona que no ha conocido en toda su vida más que la oscuridad? ¿O puedes quizá describir la realidad a alguien durante un sueño?
Comprende tu oscuridad, y ésta se desvanecerá; entonces sabrás lo que es la luz. Comprende tu pesadilla como tal pesadilla, y ésta cesará; entonces despertarás a la realidad. Comprende tus falsas creencias, y éstas perderán fuerza; entonces conocerás el sabor de la felicidad.

Si las personas desean tanto la felicidad, ¿por qué no intentan comprender sus falsas creencias? En primer lugar, porque nunca las ven como falsas, ni siquiera como creencias. De tal manera han sido "programadas" que las ven como hechos, como realidad. En segundo lugar, porque les aterra la posibilidad de perder el único mundo que conocen: el mundo de los deseos, los apegos, los miedos, las presiones sociales, las tensiones, las ambiciones, las preocupaciones, la culpabilidad..., con los instantes de placer, de consuelo y de entusiasmo que tales cosas proporcionan. Imagínate a alguien que temiera liberarse de una pesadilla, porque, a fin de cuentas, fuera ése el único mundo que conociera...: he ahí tu retrato y el de otras muchas personas.




miércoles, 26 de diciembre de 2012

Amor interior



-¿Dónde está ese amor? Esa persona que cuide de mí, que me apoye, que me diga cosas bonitas, que me ayude cuando lo necesite, que me tape cuando tenga frío, que me susurre al oído que me quiere, que me respete y cure mis heridas, que me deje ser quien soy, que me consuele cuando lo necesito, ¿dónde?-  me preguntas con desesperación. Y añades con sollozos -Mis ojos están casados de mirar, buscándolo y mi cuerpo cansado de esperar. Yo te respondo: Cuándo has cuidado de ti  te has apoyado, te has dicho cosas bonitas, te has ayudado cuando lo has necesitado, te has tapado cuando has tenido frío, te has susurrado que te quieres, te has respetado y curado tus heridas, te has dejado ser quien eres y te has consolado cuando lo necesitas, ¿cuándo? Y añado- Vuelve tus ojos hacia dentro ahí está ese amor que buscas  ese amor que hará descansar, por fin, a ese cuerpo tuyo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Osho... hablando de las rupturas

"Cuando una puerta está cerrada, duele. Te enojas, llenas de odio, y no entiendes una simple aritmética: si tú quieres crecimiento siempre tendrás que estar listo para moverte a través de nuevas visiones, nuevos territorios y nuevos planos.
La separación total no existe, podemos terminar una relación, ya sea de amistad, ya sea de amor, ya sea de lo que sea, pero de ningún modo puedes borrar el vínculo. Cuando formemos otro matrimonio, otra amistad, otro amor, tendrá su lugar, pero no por ello podremos borrar la presencia del lazo anterior. Cada hecho ocupa un lugar imborrable en nuestra historia.
Un lugar que no tenemos más remedio que reconocer y respetar, sea cual sea.
Perdonar y perdonarnos libera el corazón y el alma. La culpa bloquea nuestra capacidad de amar.
Reecontrarnos con el amor o la amistad requiere de un trabajo previo: el reencuentro amoroso con nosotros mismos.
Aceptar nuestras limitaciones y aceptar nuestras debilidades. Si queremos permanecer abiertos a la vida y no sucumbir a la depresión o al cinismo, deberemos aprender a vivir con el corazón roto. Pero en verdad, lo que realmente se rompe es el caparazón que lo rodea, permitiendo abrirnos a nuestro interior y a la vez al mundo que nos rodea.
Concederle un espacio al pánico y a la desesperación que nunca nos permitimos sentir cuando éramos niños, o no tan niños, y entonces comprobamos que podemos soportarlo. Así nos reencontramos, nos preparamos para reencontrar el amor.
Si en lugar de acusar al otro pudiéramos preguntarnos qué tiene que enseñarnos la situación, qué cosa tendremos que resolver, sin duda podríamos ver más allá de los comportamientos del otro y, de esta manera, obtendríamos la oportunidad de curar las heridas que arrastramos.
Claro que esto no significa que nuestras acusaciones sean falsas; pueden ser muy ciertas. Puede ser verdad que el otro sea un desconsiderado, un agresivo, un invasor... pero no se trata de eso, de poner el acento en sus características, sino en nosotros mismos. En esta dirección, se trata de descifrar porqué estamos ahí, qué nos pasará para aferrarnos de esa manera. Cada conflicto nos conduce a revisar nuestras sombras, refleja las partes en las que estamos desconectados, ciegos.
La auténtica entrega es muy distinta a la idea de dar para retener al otro". Osho